Consejos para madres: cómo hablarle a tu hija adolescente sobre la depilación

No existe un momento o una edad "correcta" para aprender a depilarse. La pubertad puede manifestarse antes o después, y con ella aparece un vello más grueso en las piernas, así como el crecimiento de vello en las axilas y en la zona del pubis. Dado que cada joven atraviesa este proceso en tiempos diferentes, ¿cómo saber cuándo es el momento de enseñarle a depilarse?
A continuación, respondemos a las preguntas más frecuentes sobre el tema.
¿Cuándo debo hablar con mi hija sobre la depilación?
Aunque no hay una edad fija, usted puede estar atenta a ciertas señales. Por ejemplo, es posible que ella tome la iniciativa y le pregunte, o quizás usted note el crecimiento del vello y prefiera iniciar la conversación. En cualquier caso, lo importante es que ella sepa que cuenta con su apoyo para hablar del tema cuando se sienta preparada.
¿Qué debo hacer si mi hija me pregunta sobre la depilación?
Con la llegada de la pubertad, es común que surja la curiosidad, ya sea por los cambios en su propio cuerpo o porque sus amistades han comenzado a hacerlo. También es posible que se sienta cohibida por el nuevo vello corporal.
Los cambios pueden generar temor. Es fundamental recordarle a su hija que tener vello es algo natural y que depilarse es una elección estrictamente personal. Hágale saber que usted está disponible para enseñarle el proceso si ella así lo decide.
¿Qué hacer si mi hija no toca el tema, pero creo que está lista?
Si nota que su hija tiene más vello pero no ha hablado al respecto, no se preocupe; puede que simplemente no le interese depilarse. Sin embargo, también cabe la posibilidad de que sienta timidez. En ese caso, iniciar el diálogo de forma sutil puede ayudarla a sentirse más cómoda.
Usted puede esperar a que ella se acerque o mencionar el tema con naturalidad. Asegúrele que, si desea aprender, usted la ayudará, y que si prefiere no hacerlo, también es una opción totalmente válida.
¿Qué afeitadora debería usar para aprender?
Antes que nada, es crucial que su hija comprenda que compartir afeitadoras no es higiénico y puede propagar infecciones. Por este motivo, debe tener su propio equipo.
Permita que ella participe en la elección de su afeitadora, seleccionando el mango, el color y el número de hojas que prefiera. Existen diversas opciones, modelos de 3 hojas, algunos especiales para piel sensible y hasta aquellos con barras de gel hidratantes incorporadas.
Consejos de seguridad fundamentales
Es normal que ella sienta temor a cortarse. Explíquele que una hoja afilada y nueva garantiza mejores resultados y reduce el riesgo de cortes e irritación en comparación con una hoja desgastada. Si siente que la afeitadora "tira" del vello o se percibe áspera sobre la piel, es momento de cambiar el repuesto. Por lo general, las hojas duran entre 5 y 10 usos, dependiendo de la frecuencia.
Otro consejo clave es el uso indispensable de la crema protectora. Este producto ayuda a mantener la humedad y permite que la afeitadora se deslice con facilidad, protegiendo la piel. Asimismo, aplicar una loción hidratante o aceite (preferentemente sin alcohol) al finalizar ayudará a mantener su piel hidratada.
Cómo enseñarle el proceso técnico
Usted puede mostrarle cómo hacerlo o guiarla verbalmente durante el proceso. Independientemente de la zona —piernas, axilas o área del bikini—, el primer paso es humedecer la piel con agua tibia durante al menos tres o cinco minutos para suavizar el vello, y luego aplicar la crema protectora.
Para obtener los mejores resultados en cada zona:
- Piernas: Deslizar la afeitadora con suavidad desde los tobillos hacia arriba.
- Axilas: Depilar en todas las direcciones (hacia arriba, hacia abajo y hacia los costados) según sea necesario.
- Área del bikini: Primero, depilar en la dirección del crecimiento del vello; luego, aplicar nuevamente gel y pasar la afeitadora en sentido contrario para un acabado más al ras.
- Vello facial: Mantener la piel tensa y deslizar suavemente en la dirección del crecimiento del vello.
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